Por Cristhian Avilés
(Artículo publicado en El Universo el 20 de noviembre de 2008)
http://www.eluniverso.com/2008/11/20/0001/22/cartas.html
Es increíble ver cómo es común y casi una tradición en los conciertos de artistas extranjeros, introducir a los grupos o solistas nacionales como teloneros de tal forma que lo único que se consigue es hacer perder la paciencia de los asistentes, sometiendo al artista nacional al maltrato del público en vez de aplausos.
Pero, ¿por qué? No por la buena o mala presentación en sí (que por lo general suele ser mala debido a que las luces y buen sonido son para el artista extranjero) sino por la forma indebida cómo se maneja los horarios de las presentaciones, muy al estilo “hora ecuatoriana”, poniendo por ejemplo algo así: El animador del evento da la cara al público no antes de una media hora o una hora después de lo dicho en la publicidad, a continuación el animador pasa a ser un artista más, dando uso incontrolable al micrófono, usando por lo general las famosas frases tan inteligentes como:
• Dónde están los hombres?! Dónde están las mujeres?!
• Dónde están los barcelonistas?! Dónde están los emelexistas?!
• Hagan una histeria!
Y así el animador pasa a ser el primer artista en presentarse, ni siquiera se esfuerza en averiguar algo más que el nombre del artista que la gente realmente fue a ver.
De ahí, en orden de súper novato a semi profesional, empiezan a desfilar artistas o pseudo artistas nacionales, algunos amigos del organizador del evento, otros son los que tuvieron presupuesto para PAGARLE al organizador para que los deje presentarse y muy de vez en cuando alguien que se presenta por estar en boga. Todos ellos, claro está, son tratados como lo que son, teloneros sin pena ni gloria, dándoles unos cuantos canales de la consola para que resuelvan y un par de luces para que se los alcance a ver.
A continuación, viene el artista extranjero famoso o el "refrito" de artistas extranjeros algo recordados, que vienen a presentar sus temas exitosos de los 80’s sin nada nuevo, pero bueno, esa es otra historia. Para cuando se presenta el artista principal, la gente está lo suficientemente cansada o pasada de tragos para disfrutarlo, por lo que no queda otra que retirarse en media presentación.
Está rutina la he visto tantas veces como conciertos he asistido, fue el caso de Molotov, donde desfiló un pocotón de grupos ecuatorianos poco conocidos, presentándose el artista principal como una hora y media después. Willie Colón se presentó 6 HORAS DESPUÉS de lo prometido en la entrada y publicidad; en Salinas hace pocos días se presentó Wilfrido Vargas tan tarde que la gente se iba mientras él hacía un buen show, ya que se presentaron artistas no programados, más la presentación “artística’ de dos animadores que maltrataron toda la noche los oídos del público.
Localizar el problema
Resumiendo un poco, debo decir que son dos problemas claros que existen. El primero es la forma irresponsable como se manejan los tiempos, se miente descaradamente al público sobre el horario de la presentación (dicho sea de paso, los lugares de la presentación se llenan a tiempo, no siendo ésto el motivo de la demora) lo que hace muy agotado disfrutar de un evento, ya que por lo general se observa de pie las presentaciones.
El segundo problema es el irrespeto total y desmedido hacia el artista o pseudo artista que se presenta, aquí entra la pregunta ¿quién es el culpable, el artista o el organizador?
¿Quién es el culpable?
Podríamos decir que el artista nacional, ya que por unos minutos de fama deja a un lado su orgullo y se deja someter a todo eso, para presentarse ante un público que realmente la mayoría de veces no tiene interés en verlo, ya que ni siquiera consta en ninguna publicidad previa al concierto, ni siquiera en letras pequeñas la mayoría de veces.
También podríamos decir que el organizador, ya que primero, se supone que es ley que un artista nacional se presente antes de uno extranjero, pero eso debe inlcuir el respeto y las facilidades correspondientes al artista local, haciéndolo participe desde el momento de la publicidad e integrándolo de forma organizada. Sería bueno evitar presentar tantos artistas locales de entrada para poder disfrutar y no hostigar, así también se puede invertir más tiempo en la prueba de sonido de los artistas nacionales, entre otras cosas.
Soluciones
Así que, como artistas, hagamos que nos traten con respeto y que nos den nuestro lugar sabiendo que no presentarse de telonero no es el fin del mundo, muchas veces se consigue mejores resultados en lugares más pequeños donde la gente realmente está dispuesta a vernos como artista principal.
Como organizadores, darle así sea un pequeño espacio al artista nacional, pero con dignidad, así sean 10 minutos por reloj, pero con buen trato y todos los recursos que en ese momento no cuesta nada otorgarle al artista, así sea prenderle dos luces más, darle cinco minutos más de prueba de sonido y un par de canales más en la consola de 3.000 canales... je je.
En conclusión, el irrespeto termina siendo para todos: para el público, para el artista nacional y para el artista extranjero.